El rocío

Por debajo de la altura de nuestros tobillos, a ras de suelo, hay un mundo inimaginable. Es uno de mis terrenos de caza favorito. Rara vez me fijo en el reino animal; no me interesa. Me interesa la magia de lo minúsculo y cercano. Me seduce el juego de luces que se esconden en ese nivel. Para adentrarse en ese universo es mala cosa, sufrir artrosis. Duele levantar un buen número de veces ese quintal de humanidad que habito, o apoyar codos o rodillas. Pero si no es así, no hay nada que hacer; nada que valga la pena. La … Continúa leyendo El rocío